lunes, 31 de agosto de 2026

Alejandra, la enamorada del Viento

 

Volver a asomarse al borde de la altura

Hay escritoras que se leen. Hay otras que, de algún modo, se nos quedan viviendo adentro. Alejandra Pizarnik pertenece a esa segunda categoría. Su poesía no termina en la página: continúa en el cuerpo, en la respiración, en aquello que queda vibrando después de haberla leído. Por eso acercarse a ella desde el teatro implica un riesgo enorme: el de convertirla en estatua, en mito, en personaje trágico o, peor aún, en la caricatura de una poeta atormentada.

“La enamorada del viento” elige otro camino. Y allí reside una de sus mayores virtudes.

Con dramaturgia y dirección de Coni Marino, el espectáculo se acerca a Pizarnik desde una mirada sensible, profundamente humanista y, también, profundamente femenina. No intenta explicar a Alejandra. No pretende domesticarla ni traducirla. Hace algo mucho más interesante: la vuelve a poner en movimiento.

Marino comprende que Pizarnik no puede ser reducida a su muerte, a su fragilidad ni a la oscuridad que tantas veces ha rodeado la lectura de su obra. Hay dolor, sí. Hay soledad, obsesiones, desgarro. Pero también hay juego, ironía, deseo, irreverencia, humor y una extraordinaria capacidad para mirar el mundo desde un lugar donde las palabras parecían estar siempre a punto de romperse.

Y esa multiplicidad aparece en escena.

Rocío Cravero y María Seghini ponen sus voces y sus cuerpos al servicio de una poesía que necesita ser dicha, escuchada y respirada. No se trata simplemente de recitar textos de Pizarnik: hay una verdadera construcción interpretativa que permite que sus palabras recuperen carne. Las voces dialogan, se cruzan, se acompañan y, por momentos, parecen buscar a esa mujer que escribió desde el borde.

La música en piano no funciona como mero acompañamiento: crea atmósfera, abre silencios, subraya estados interiores y convierte el recorrido por la vida y la obra de Pizarnik en una experiencia sensorial.

Porque este no es solamente un espectáculo sobre una poeta. Es un espectáculo sobre la relación entre una mujer y las palabras que eligió para sobrevivir, para preguntar, para amar, para incomodar y para intentar nombrar aquello que parecía innombrable.

Hay una frase de Julio Cortázar que atraviesa inevitablemente cualquier aproximación a Pizarnik: “Ella caminaba al borde de algo muy alto”. La imagen es poderosa porque contiene buena parte del misterio de Alejandra. Pero “La enamorada del viento” consigue algo todavía más valioso: no se queda mirando el abismo, se asoma.

Quien conoce a Pizarnik encontrará ecos, resonancias, textos queridos, imágenes conocidas y acaso alguna nueva puerta de entrada a su obra. Pero quien nunca se acercó a ella tiene aquí una oportunidad extraordinaria: conocerla sin solemnidad, sin prejuicios y sin la distancia que suele imponer el mito.

La Alejandra que aparece en escena duele, pero también vibra. Se rebela. Se divierte con el lenguaje. Juega con las palabras como quien juega con fuego. Se permite la contradicción. Se vuelve cercana.

Y acaso allí esté el mayor logro de la propuesta de Coni Marino: hacer presente a Pizarnik sin imitarla.

Pizarnik ahi continúa preguntando.

¿Qué hacemos con el lenguaje cuando las palabras no alcanzan?
¿Cómo se escribe el deseo?
¿Cómo se nombra la soledad?
¿Dónde termina la literatura y empieza la vida?
¿Cuánto de nosotros mismos dejamos cada vez que escribimos?

Quizás por eso Alejandra sigue siendo tan contemporánea.

Su poesía habla de una época, pero también habla de nosotros.

“La enamorada del viento” es, finalmente, una invitación a volver a leerla. Pero también a descubrirla por primera vez. A escucharla en otras voces. A dejar que sus palabras salgan del libro y entren en el cuerpo de quienes las pronuncian y de quienes las reciben.

Hay algo conmovedor en comprobar que, tantos años después, Alejandra vuelve a estar allí.

Una experiencia teatral que no busca explicar a Pizarnik: busca hacerla sentir. Y lo consigue.

Meche Martinez

Dramaturgia: Coni Marino

Actúan: Rocío CraveroMaría Seghini

Piano: Rocío Cravero

Producción: Marisa Garrigó

Dirección: Coni Marino

PISTA URBANA
Chacabuco 874 
(mapa)
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4361 3015
Web: 
http://pistaurbana.com
Entrada: $ 25.000,00 - Domingo - 20:00 hs - 20/09/2026

 

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