domingo, 13 de septiembre de 2026

Amaru


 CUANDO LO SAGRADO IRRUMPE EN LA VIDA COTIDIANA

Hay obras que llegan al escenario para contar una historia y otras que, además, consiguen abrir una grieta en aquello que creíamos conocer. Amaru, de Andrea Garrote, pertenece a estas últimas: una comedia singular, inteligente y profundamente sensible que introduce lo extraordinario en el corazón de una familia burguesa aparentemente reconocible. La irrupción de Amaru —la serpiente sagrada quechua— no funciona solamente como elemento fantástico, sino como una fuerza transformadora que desacomoda los vínculos, las certezas y las formas de habitar el presente.

La dramaturgia encuentra su mayor potencia en ese desplazamiento: lo cotidiano comienza a revelar su extrañeza. La pantalla, el tiempo, el cuerpo, el afecto y la propia experiencia de estar juntos dejan de ser cuestiones naturalizadas para convertirse en materia de interrogación. Garrote construye una escritura escénica donde el humor no suaviza el conflicto, sino que lo vuelve más filoso; la risa abre una puerta hacia preguntas inquietantes sobre el individualismo, la dependencia tecnológica y una humanidad que parece haber olvidado el valor de los sentidos.

Hay, además, una hermosa tensión entre razón y misterio. Amaru no llega a imponer respuestas: llega a producir preguntas. Y allí reside buena parte de la riqueza literaria de la pieza, en esa capacidad de hacer convivir lo desopilante con lo poético, lo doméstico con lo ancestral, la crisis familiar con una dimensión casi espiritual.

La puesta, de estética minimalista, acompaña esa dramaturgia sin sobrecargarla y permite que los cuerpos, las palabras y los silencios adquieran protagonismo. El elenco sostiene con precisión los diferentes registros de la obra, mientras Fiamma Carranza Macchi construye una Amaru magnética, cuya presencia altera el aire de la escena.

Amaru propone, finalmente, una experiencia teatral que no sermonea: conmueve, provoca y despierta. Como una serpiente que muda su piel, la obra invita a abandonar por un instante aquello que nos recubre para recuperar algo esencial: mirar, tocar, escuchar y volver a sentir el mundo.

Meche Martinez

Dramaturgia: Andrea Garrote

Actúan: Fiamma Carranza MacchiJulián CnochaertMarcos FerranteAndrea Garrote

Diseño de vestuario: Pheonía Veloz

Diseño de escenografía: Santiago Badillo

Diseño sonoro: Ismael Pinkler

Redes Sociales: Bushi Contenidos

Música original: Ismael Pinkler

Diseño De Iluminación: Santiago Badillo

Fotografía: Nacho Lunadei

Diseño gráfico: Martín Gorricho

Asistencia de dirección: Luna Perez Lening

Prensa: SMW

Producción ejecutiva: Bárbara Rapoport

Producción general: Sebastián Blutrach

Dirección: Andrea GarroteCarolina Stegmayer

TEATRO PICADERO
Pasaje Santos Discepolo 1857 
Balvanera - CABA - Argentina
Teléfonos: (+54 11) 5199 5793
Web: 
http://www.teatropicadero.com.ar/
Entrada: $ 45.000,00 - Domingo - 18:00 hs - Hasta el 14/11/2026
Entrada: $ 45.000,00 - Sábado - 22:00 hs - Hasta el 14/11/2026

 

viernes, 11 de septiembre de 2026

Ahora Carola

 


CORRER PARA LLEGAR A UNA VIDA QUE YA ESTÁ SUCEDIENDO

Carola corre. Hace listas, organiza, responde, trabaja, anticipa y resuelve, mientras el mundo parece pedirle siempre un poco más. Y en esa carrera vertiginosa nos reconocemos todos.

“Ahora Carola” es una comedia inteligente y absolutamente contemporánea que, detrás de la risa, propone una reflexión profunda sobre el tiempo, las urgencias y esa extraña dificultad de estar exactamente donde una está.

Amarella realiza una actuación genial: física, precisa, vertiginosa y, al mismo tiempo, profundamente sensible. Su Carola nos hace reír porque nos resulta demasiado conocida. La actriz consigue convertir la ansiedad cotidiana en un juego teatral lleno de ritmo y humanidad.

La dirección maravillosa de Noralih Gago sostiene ese universo con enorme inteligencia escénica. El movimiento, los tiempos y las pausas construyen una puesta ágil, divertida y también inmersiva.

La dramaturgia de Amarella y Guido Zappacosta parte de una brillante observación de la realidad y encuentra humor en nuestras propias contradicciones: querer controlar el tiempo, llegar a todo, anticiparnos a lo que todavía no ocurrió.

Las apariciones de Pablo Fusco, Mayra Homar, Julián Lucero, Carolina Molini y María Agustina Ruiz Barrea aportan sorpresa y cercanía, generando esa deliciosa sensación de reconocer rostros queridos dentro del universo de Carola.

Una obra para reírse muchísimo y, cuando termina, quedarse pensando. Porque quizás Carola corre para llegar a tiempo a una vida que ya estaba sucediendo.

Una de las mejores salidas para un sábado a la noche: humor, talento y una pregunta que queda resonando cuando se apagan las luces: ¿cuánto de nuestra vida estamos viviendo mientras corremos para llegar a todo?

Meche Martínez

 

#AhoraCarola #Amarella #NoralihGago #Teatro #TeatroArgentino #TeatroIndependiente #ComediaTeatral

Dramaturgia: AmarellaGuido Zappacosta

Actúan: Amarella

Vestuario: Shirley Bentancor

Escenografía: Rodrigo González Garillo

Peinados: Amancay Molina

Diseño de maquillaje: Amancay Molina

Diseño de luces: Gustavo Lista

Edición de video: Fernando Sánchez

Fotografía: Cleo Bouza

Diseño gráfico: Lima La Imagen De Lxs Artistas

Asistencia de dirección: Agostina Viglietta

Prensa: Natalia Bocca

Producción: Dos Lunas Productora

Colaboración artística: Pablo FuscoMayra HomarJulian LuceroCarolina MoliniMaría Agustina Ruiz Barrea

Jefe técnico: Agustín Rijana

Dirección: Noralih Gago

 

NÜN TEATRO BAR
Juan Ramirez de Velasco 419 
(mapa)
Villa Crespo - CABA - Argentina
Teléfonos: 4854-2107
Web: 
http://www.nunteatrobar.com.ar
Sábado - 20:30 hs - Hasta el 28/11/2026

 

Okasan

 

CUANDO EL VIAJE HACIA EL OTRO TERMINA SIENDO UN VIAJE HACIA UNA MISMA

Hay algo profundamente espiritual en Okasan, porque debajo de la historia de una madre que viaja por primera vez a Japón para encontrarse con su único hijo, hay una pregunta mucho más grande: ¿qué hacemos con nosotros mismos cuando aquello que durante años nos dio identidad comienza a cambiar? Esta mujer viaja miles de kilómetros creyendo que va a visitar a su hijo y, sin saberlo, se encuentra con una versión desconocida. Japón aparece entonces como un territorio exterior, pero también como un territorio interior: lo extraño, lo diferente, lo que no podemos controlar, aquello que nos obliga a mirar de otra manera y a aceptar que la vida no siempre se parece a lo que habíamos imaginado.

Quizás allí está la verdadera belleza de esta obra. En comprender que amar también significa soltar, que acompañar a un hijo en su crecimiento implica aceptar que ya no nos necesita de la misma manera y que, cuando ese lugar que ocupábamos se transforma, aparece inevitablemente la pregunta por quiénes somos ahora. Okasan habla del nido vacío, pero va mucho más allá: habla del desapego como una forma de amor, de la posibilidad de dejar de aferrarnos para poder descubrir nuevos caminos, de esa transformación silenciosa que sucede cuando entendemos que nuestros hijos no son una prolongación de nuestra vida, sino seres que tienen derecho a construir su propio paisaje.

Mientras ella intenta comprender Japón, sus costumbres, sus silencios y esa cultura tan bella y distante, nosotros vamos aprendiendo algo esencial: muchas veces creemos que viajamos para conocer un lugar y terminamos viajando para conocernos. La gran aventura de esta mujer no es solamente encontrar a su hijo en ese paisaje desconocido, sino encontrarse a sí misma después de haber sido durante tanto tiempo madre de ese hijo. Hay algo de iniciación, de renacimiento, de rito de pasaje en ese recorrido. Como si la vida le dijera que todavía queda mucho por descubrir.

Y qué placer es ver a Carola Reyna sostener todo esto sola en escena. Su actuación tiene la sensibilidad necesaria para que lo cotidiano se vuelva profundo, para que el humor conviva con la emoción y para que una mirada pueda decir aquello que muchas palabras no alcanzan. Carola no interpreta solamente a una mujer que viaja: compone a una mujer que está cambiando. Y verla atravesar ese proceso es uno de los grandes placeres de Okasan.

La adaptación de Paula Herrera Nóbile, con Sandra Durán y Carola Reyna, junto con la dirección de Paula Herrera Nóbile, construye un universo donde todo parece tener un sentido. La escenografía, funcional y delicada, las luces hermosas, el sonido, la música y los recursos visuales no decoran: acompañan el viaje, lo expanden y crean esa sensación de estar entrando en otro mundo. Todo está puesto al servicio de una historia que habla, en definitiva, de algo tan universal como aprender a despedir una versión de nosotros para poder darle lugar a la que todavía no conocemos.

Okasan nos recuerda que nunca dejamos de transformarnos. Que a veces necesitamos viajar muy lejos para descubrir que el verdadero destino estaba adentro. Y que quizás crecer no consiste en saber quiénes somos, sino en tener el coraje de preguntarnos quiénes podemos llegar a ser. Una obra sensible, profunda y luminosa. Una actriz brillante. Una dirección precisa. Un viaje que vale la pena hacer. Que siga andando.

Meche Martinez

Adaptación: Sandra DuranPaula Herrera NóbileCarola Reyna

Actúan: Carola Reyna

Músicos: Gingo Ono

Vestuario: Ana Markarian

Escenografía: Cecilia Zuvialde

Iluminación: Matías Sendón

Peinados: Karina Camporino

Maquillaje: Karina Camporino

Animación: Clara Hernandez

Audiovisuales: Ivana Kairiyama

Fotografía: Nora Lezano

Diseño gráfico: Paola Ledesma

Asistencia de vestuario: Julia Seras Rodríguez

Asistencia de dirección: Denise Yañez

Utilería: Cecilia Zuvialde

Prensa: Carolina Alfonso

Producción ejecutiva: Luciana Becerra

Producción general: Sandra DuranCarola Reyna

Dirección: Paula Herrera Nóbile

 


Estación Chascomus

 


 “Estación Chascomús” confirma una certeza insostenible: el teatro de Martín Ortiz comprende que en estos tiempos el decir no es un lujo estilístico, sino una urgencia vital. Ambientada en un 1952 marcado por un clima tan anómalo como la propia espera que detiene al tren, la obra utiliza ese limbo forzado en la estación para hacer estallar las tensiones entre las distintas clases de vagones. Ese microuniverso suspendido en el tiempo se convierte en el escenario perfecto para desenmascarar los conflictos de una sociedad fracturada, demostrando una clara intencionalidad ideológica que no esquiva el debate.

Ortiz, en una sólida dirección compartida junto a Mario Petrosini —quienes además se cargan al hombro la iluminación y el oficio del mejor teatro independiente—, exponen una necesidad imperiosa de contar, de mirar hacia el pasado para interpelar con fuerza nuestro presente. Sin embargo, el verdadero corazón de la propuesta radica en su labor coral. El numeroso elenco integrado por Jonathan Di Costanzo, Andrea González, Charo González, Coti Monjo, Marisa Cristina Núñez, Keila Reynoso, Mariano Singer y Patricia Carro sostienen la dramaturgia con una entrega entrañable, en equipo y con talento y un calor humano que atraviesa la escena.

Ese pulso colectivo encuentra su marco ideal en el impecable trabajo visual de Jorgelina Herrero Pons, cuya escenografía y vestuario transportan con precisión a la época sin perder dinamismo. “Estación Chascomús” es una pieza honesta, militante de la empatía y profundamente amorosa que vale la pena ver para celebrar el valor transformador del arte independiente.

Meche Martínez

Autoría: Martin Ortiz

Actúan: Jonathan Di CostanzoAndrea GonzálezCharo GonzálezCoti MonjoMarisa Cristina NúñezKeila ReynosoMariano SingerPatricia Carro

Vestuario: Jorgelina Herrero Pons

Escenografía: Jorgelina Herrero Pons

Diseño De Iluminación: Martin OrtizMario Petrosini

Diseño gráfico: Maxie Florencio

Asistencia de dirección: Violeta Ortiz Laski

Producción ejecutiva: Valeria Ormeño

Dirección general: Martin OrtizMario Petrosini

EL CRISOL
Malabia 611 
Agronomía - CABA - Argentina
Teléfonos: 48543003/ 1157683732
Web: 
http://www.teatroelcrisol.com.ar
Entrada: $ 25.000,00 - Sábado - 18:00 hs - Hasta el 26/09/2026

 

 

Amaru

  CUANDO LO SAGRADO IRRUMPE EN LA VIDA COTIDIANA Hay obras que llegan al escenario para contar una historia y otras que, además, consiguen...