viernes, 24 de abril de 2026

La generación cansada

 

Hay algo insistente, casi obsesivo, en la poética de Mariela Asencio: esa necesidad de mirar de frente aquello que nos captura sin que terminemos de advertirlo. Ya en No me llames había diseccionado la dependencia a los dispositivos electrónicos, pero en La generación cansada la pregunta se vuelve más incómoda, más filosa, más urgente. No queda claro si el mundo se volvió más voraz o si Asencio afinó su bisturí; probablemente ambas cosas.

La obra se inscribe en esa línea de pensamiento que va de Byung-Chul Han a Mark Fisher, pasando por Paula Sibilia, pero no se limita a ilustrar conceptos: los encarna. La escena se convierte en un campo de tensión entre lo analógico y lo digital, donde una Inteligencia Artificial irrumpe no como truco sino como verdadero sujeto dramático. Interroga, responde, incomoda. Es, en definitiva, ese espejo frío que devuelve una imagen que preferiríamos no ver.

Y lo que devuelve es brutal: cuerpos agotados, vínculos erosionados, vidas convertidas en material de exposición constante. La obra no juzga, pero tampoco suaviza. Señala —con humor y una sensibilidad que nunca pierde el pulso— cuánto de nuestra existencia se diluye en la lógica de la hiperconexión, cuánto tiempo se fuga en esa maquinaria invisible que habitamos con docilidad.

Hay un acierto notable en la inteligencia escénica de Asencio: traducir una problemática abstracta y omnipresente —las redes, la autoexplotación, el rendimiento— en teatralidad viva, concreta, encarnada. Y en ese dispositivo, el vestuario de Vessna Bebek no es un complemento sino una capa más de sentido: estética y discurso se funden en una identidad visual que también habla, que también construye.

El elenco —numeroso, sólido, comprometido— responde con precisión a esa maquinaria compleja. Valentino Alonso, Cecilia De Paoli, Paco Gorriz, Eug Krla, Constanza Molfese, Federica Presa, Muriel Sago, Pablo Toporosi y Caro Wolf sostienen con potencia un entramado coral que nunca se deshilacha. Hay entrega, hay escucha, hay una organicidad que vuelve verosímil incluso el diálogo con lo artificial.

“La generación cansada” no es solo una obra sobre el presente: es una experiencia que incomoda porque reconoce. Porque, en algún punto, todos estamos ahí. Mirando una pantalla. Dejando pasar la vida. Y saliendo del teatro con una pregunta que persiste: ¿cuánto tiempo más estamos dispuestos a perder?

Meche Martinez

Dramaturgia: Mariela Asensio

Actúan: Valentino AlonsoCecilia De PaoliPaco GorrizEug KrlaConstanza MolfeseFederica PresaMuriel SagoPablo ToporosiCaro Wolf

Vestuario: Vessna Bebek

Diseño De Iluminación: Leandro Cóccaro

Fotografía: Juan Pablo Caldarone

Arte: Vessna Bebek

Asistencia artística: Leandro Cóccaro

Dirección: Mariela Asensio

TEATRO DEL PUEBLO
Lavalle 3636 
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 75421752
Web: 
http://www.teatrodelpueblo.com.ar

 

La imaginación enferma

 

“La imaginación enferma” irrumpe como un gesto radical que dinamita desde adentro a Un enemigo del pueblo, tensionando sus cimientos y exponiendo la fragilidad del drama burgués.

La propuesta se construye como un delirio inconexo, fragmentado, casi caótico, que desafía toda linealidad narrativa.
Sin embargo, en ese aparente desorden, el espectador que se entrega al juego logra unir las piezas desde su propia imaginación.
Lo más potente no está en la claridad del relato, sino en la energía colectiva que sostiene la escena.
El trabajo grupal es el verdadero motor: hay una organicidad palpable, un pulso común que atraviesa cada intervención. El elenco se entrega a una búsqueda compartida donde el riesgo es constante y el sostén mutuo, evidente.
La obra incomoda, interpela y por momentos desborda, cuestionando el rol pasivo del teatro en la sociedad contemporánea. Hay una intención filosófica clara: convertir el escenario en territorio de disputa entre verdad y ficción. No todo cierra, ni pretende hacerlo, y ahí radica parte de su apuesta.
Un experimento escénico donde el caos encuentra sentido en la potencia del colectivo.

Meche Martinez

Concepción: Marcelo Savignone

Actúan: Tatiana SarbiaLeandro ArancioMilagros CollSofía González GilValentín MederosGuido NapolitanoBelén SantosMarcelo Savignone

Vestuario: Compañía CuerposGabriela GuastavinoAlfredo Iriarte

Escenografía: Compañía Cuerpos

Objetos: Gabriela GuastavinoAlfredo Iriarte

Máscaras: Gabriela GuastavinoAlfredo Iriarte

Redes Sociales: Florencia Gerez

Diseño De Iluminación: Marcelo Savignone

Fotografía: Cristian Holzmann

Diseño gráfico: Edgardo Carosia

Colaboración en iluminación: Fernando Raíces

Asesoramiento De Arte: Marlene Lievendag

Prensa:  Marisol Cambre

Colaboración artística: Lucia Revello

Selección Musical: Compañía Cuerpos

Coreografía: Belén SantosMarcelo Savignone

Dirección: Marcelo Savignone

Agradecimientos:  Lina BoselliAna Lascano

TEATRO DEL PUEBLO
Lavalle 3636 
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 75421752
Web: 
http://www.teatrodelpueblo.com.ar
Entradas desde: $ 18.000,00 - Sábado - 17:00 hs - Hasta el 23/05/2026
Entradas desde: $ 18.000,00 - Sábado - 16:30 hs - Del 06/06/2026 al 27/06/2026

 

 

miércoles, 15 de abril de 2026

Silencio de Hembra

 

Hay obras que no buscan agradar sino incomodar en el sentido más noble del término: ese que sacude, que desplaza, que obliga a mirar donde durante demasiado tiempo se eligió no mirar. Silencio de hembra, de Mónica Salvador, se inscribe con una potencia singular en esa línea de teatro necesario, urgente, casi diría vital.

Desde su arquitectura dramatúrgica, la pieza despliega una poética que no cede ante lo complaciente. Hay una escritura, la de Mónica Salvador, que respira como si cada palabra hubiese sido arrancada de un lugar profundo, donde la memoria no es lineal sino fragmentaria, caprichosa, incluso dolorosamente esquiva. En ese mismo desorden se organiza un sentido: el de una identidad que pugna por reconstruirse. Salvador no narra, evoca; no describe, hiere con belleza. Su texto tiene la crudeza de lo indecible, pero también un vuelo lírico que lo eleva, evitando caer en cualquier forma de literalidad o golpe bajo.

En escena, Belén Santos realiza un trabajo de una entrega conmovedora. Su actuación no sólo es brillante en términos interpretativos, sino profundamente orgánica: el cuerpo habla tanto como la palabra. Hay en su composición una fisicalidad que no ilustra, sino que encarna el trauma, lo atraviesa, lo vuelve presente. Y como si esto no bastara, Santos ejecuta en vivo la música —con partituras originales de Andrea Spinadel— integrando el piano como extensión emocional de la escena, como si cada nota fuese también una forma de decir aquello que no puede pronunciarse.

El trabajo corporal, concebido bajo la impronta inconfundible de Marcelo Savignone, aporta una dimensión expresiva de altísima precisión. No hay gesto que sobre, no hay desplazamiento que no esté cargado de sentido. La escena se vuelve entonces un territorio donde el lenguaje se multiplica: palabra, música y cuerpo dialogan en una misma intensidad.

La dirección de Herminia Jensezian se distingue por una sobriedad inteligente. En un gesto que revela plena conciencia del material que tiene entre manos, elige lo despojado, y en ese despojar, potencia. Porque cuando lo esencial está en juego —la memoria, el abuso, la reconstrucción subjetiva— todo artificio resulta innecesario. La escena queda así librada a la verdad del acontecimiento, a ese espacio donde lo que importa es que, finalmente, alguien pueda hablar.

En el íntimo y siempre acogedor espacio Tadrón, la obra encuentra su territorio ideal. Allí, la cercanía con el público intensifica la experiencia: no hay distancia posible frente a lo que se expone. Y es en esa proximidad donde Silencio de hembra termina de desplegar su potencia política y sensible.

Silencio de hembra no es una obra fácil, ni pretende serlo. Es una experiencia que interpela, que duele y que, justamente por eso, resulta imprescindible. ¡Para ver! Y DEBATIR… sin dudarlo.

Meche Martinez

 

 

Autoría: Mónica Salvador

Actúan: Belén Santos

Redes Sociales: Florencia Gerez

Música original: Andrea Spinadel

Diseño gráfico: Pedro Schiavi Iglesias

Prensa: Daniel Franco

Diseño de movimientos: Marcelo Savignone

Puesta en escena: Herminia Jensezian

Dirección general: Herminia Jensezian

 

TADRON TEATRO
Niceto Vega 4802 
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4777-7976
Web: 
http://www.tadronteatro.com.ar
Domingo - 18:00 hs - Hasta el 31/05/2026

 

 

lunes, 13 de abril de 2026

Nicandro y Alda

 

La obra se erige como un dispositivo sensible donde la memoria no solo es tema sino estructura viva. La dramaturgia de Amancay Espindola vuelve a confirmar su poética: narrar desde el recuerdo como acto de resistencia.

Aquí, su voz se vuelve cuerpo, presencia, cuentista en vivo que hilvana y emociona con precisión íntima.
El recurso epistolar no es mero artificio, sino una forma de persistencia del amor frente al olvido.
Nicandro y Alda no son solo personajes, son huellas que atraviesan décadas y resuenan en el presente.
La historia del país se filtra con sutileza, sin subrayados, pero con una potencia que conmueve. 

Las actuaciones de Coni Marino, María Ursi Ducco y Carlo Argento destacan por su organicidad. Cada uno compone personajes vivos, habitados, que no representan: evocan. Hay en sus interpretaciones una entrega que sostiene el pulso emocional de la obra.
El vestuario y la escenografía de Alejandro Mateo configuran un universo estético coherente y expresivo. No se trata solo de ambientar, sino de construir sentido.
La iluminación de Leandra Rodríguez resulta clave para completar esa gramática escénica. Luz y sombra dialogan con la narrativa, subrayando estados y transiciones. El lenguaje visual se vuelve así una extensión del texto.
La dirección de Virginia Lombardo acompaña con sensibilidad y lucidez.
Su mirada ilumina las zonas de duda, de quiebre, de incertidumbre.
Logra que la obra respire en sus silencios tanto como en sus palabras.
Una propuesta tan delicada como potente, donde el amor persiste cambiando de tiempo y de tinta.

Meche Martinez

 

Autoría: Amancay Espíndola

Actúan: Carlo ArgentoAmancay EspíndolaConi MarinoMaria Nydia Ursi-Ducó

Vestuario: Alejandro Mateo

Diseño de escenografía: Alejandro Mateo

Diseño de luces: Leandra Rodríguez

Diseño sonoro: Mariano Cossa

Asistencia de dirección: Brizna De Luz Martinez

Prensa: Natalia Bocca

Productor asociado: Pablo Paissanidis

Dirección: Virginia Lombardo

 

miércoles, 8 de abril de 2026

El estado de la unión

 


En el corazón del Teatro Picadero —ese espacio íntimo que respira historia— la obra encuentra su tono justo. Nada sobra. Nada necesita imponerse. Porque cuando el teatro baja la voz, el espectador se acerca. Y ahí, en esa cercanía, sucede lo verdadero.

Matías y Ana Laura no son solo personajes: son el eco de tantos vínculos que han atravesado el tiempo, la rutina, las pequeñas traiciones cotidianas del desgaste. Se encuentran, semana a semana antes de la terapia. Pero lo que ocurre allí —en ese bar, en ese umbral— es otra forma de procesar sus historias: más cruda, más honesta, más humana.

Eleonora Wexler y Gonzalo Heredia construyen un entramado emocional de una exactitud conmovedora. No hay golpes bajos, ni excesos. Hay verdad. Y en esa verdad, la identificación es inevitable. La simpatía oscila, como en la vida, porque amar también es eso: no tener nunca una única razón.


La dramaturgia, afilada y sensible, entiende algo esencial: que el amor no desaparece de un día para el otro. Se transforma, se desgasta, se esconde, pero en “El estado de la unión” todavía late. Entonces la pregunta no es si queda amor, sino qué hacemos con él.

La obra no ofrece respuestas cerradas, ahí radica su potencia. Al salir, uno no se lleva certezas… se abre a preguntas, preguntas de esas que incomodan, de las que importan.

¿Qué queda del amor cuando la costumbre avanza?
¿Se puede volver a elegir a quien ya conocemos demasiado?
¿Se puede volver a sentir?

El estado de la unión no busca deslumbrar, es un “toco y salgo”, así también lo plantea la dirección de Andrea Garrote, y ella lo logra con una delicadeza poco frecuente.

La obra es una invitación a mirar el amor sin idealizarlo. Quizás animarse a reconstruirlo sin romperlo todo, es el gran desafío. ¡Muy Buena!  

Meche Martínez

 

Autoría: Nick Hornby

Versión: Andrea GarroteGonzalo Heredia

Actúan: Gonzalo HerediaEleonora Wexler

Diseño de vestuario: Betiana Temkin

Diseño de escenografía: Rodrigo González Garillo

Diseño De Iluminación: Agnese Lozupone

Fotografía: Alejandra Lopez

Comunicación Digital: Bushi Contenidos

Diseño gráfico: Martín Gorricho

Asistencia de vestuario: Daniela Dearti

Asistencia de dirección: Luna Perez Lening

Prensa: SMW

Producción ejecutiva: Luciano GrecoBárbara Rapoport

Producción general: Sebastián Blutrach

Dirección: Andrea Garrote

TEATRO PICADERO
Pasaje Santos Discepolo 1857 
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: (+54 11) 5199 5793
Web: 
http://www.teatropicadero.com.ar/
Domingo, Viernes y Sábado - 20:00 hs - Del 03/04/2026 al 26/04/2026

 

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La generación cansada

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