Quien sea llega tarde
cuando el teatro nos recuerda que todavía estamos a
tiempo
Hay obras que
entretienen, algunas, pocas, conmueven, y están aquellas que, silenciosamente,
se sientan a nuestro lado para hacernos preguntas incómodas. Quien sea llega
tarde pertenece a ese puñado imprescindible.
En el querido
Teatro Picadero, Paula Ransenberg y Nayla Pose ofrecen dos
interpretaciones extraordinarias. No exagero al decir que, cuando se las ve
sobre el escenario, uno vuelve a convencerse de que Argentina sigue teniendo
algunas de las mejores actrices del mundo. Cada gesto, cada silencio, cada
respiración está cargada de verdad. No interpretan personajes: los habitan.
La escenografía parece decir que ya no queda nada. Una vieja cajonera metálica de oficina, una escalera de chapa gastada, un tablero eléctrico apenas armado, una montaña de papeles, una máquina de escribir y una lámpara. Apenas eso. Y, sin embargo, ese despojo construye un universo entero. No sobra un objeto. No falta una metáfora.
Con texto de
Eusebio Calonge y la precisa dirección de Paco de la Zaranda, la obra se define
como una intensa y poética tragicomedia existencial. Pero entre líneas sucede
algo todavía más inquietante: nos arroja al rostro el mundo que estamos
viviendo y el que podríamos terminar aceptando si seguimos dormidos. Es un
espejo deformado que, paradójicamente, refleja nuestra realidad con absoluta
nitidez.
Quizá un
subtítulo posible sería "Las olvidadas". Aunque, en verdad,
los olvidados somos todos. Los que esperan, los que resisten, los que
sobreviven entre papeles inútiles, promesas rotas y un sistema que parece haber
abandonado a las personas. En esa rutina absurda de las dos mujeres late la
sensación de una Argentina golpeada, desgastada y, aun así, obstinadamente
viva.
Lo admirable
es que semejante desolación nunca renuncia al humor. Allí aparece la enorme
inteligencia de la obra: la risa no alivia el drama; lo vuelve todavía más
humano. La imaginación se convierte en el último territorio de resistencia
cuando todo alrededor amenaza con derrumbarse.
Y entonces ocurre el milagro que solo el teatro consigue. Dos actrices, un puñado de objetos y un texto de enorme belleza bastan para construir un universo que nos abraza, nos incomoda y nos obliga a pensar. Se sostiene en las actuaciones. Se soporta en la poesía. Se celebra en el aplauso.
Porque hay
funciones de las que uno sale satisfecho. Y hay otras, como Quien sea llega
tarde, de las que uno sale un poco distinto. ¡Brillante!
Meche Martínez
Una obra de EUSEBIO CALONGE con PAULA RANSENBERG y NAYLA POSE Dirigida por PACO DE LA ZARANDA y Producción de SEBASTIÁN BLUTRACH
UNA OBRA
DE EUSEBIO CALONGE
DIRECCIÓN
- PACO DE LA ZARANDA
ACTÚAN
– PAULA RANSENBERG Y NAYLA POSE
ESPACIO
ESCÉNICO - EDUARDO GRAHAM
ILUMINACIÓN
- ADRIANA ANTONUTTI / JUAN MANUEL NOIR
VESTUARIO
/ IDEAS ENHEBRADAS S.A.
DISEÑO
GRÁFICO - VÍCTOR IGLESIAS CLIMENT
PRENSA
- SMW
REDES - BUSHI
CONTENIDOS
ASISTENCIA DE
DIRECCIÓN - CAMILO BLUTRACH
PRODUCCIÓN
EJECUTIVA - LUCIANO GRECO
PRODUCCIÓN
GENERAL - SEBASTIÁN BLUTRACH
Domingos 18 hs. Entradas en www.platenet.com o en boletería
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