En la siempre vibrante calle Corrientes, ese pulso teatral que define épocas, vuelve a encenderse una luz conocida: la de Annie. Y lo hace en el histórico Teatro Broadway, donde hoy, en 2026, la emoción no es sólo nostalgia: es una reafirmación de que el teatro musical, cuando está bien hecho, sigue siendo un acto profundamente humano.
Esta nueva
versión —con producción de Preludio y RGB y dirección de Mariano Demaría— recupera el
espíritu original sin caer en la mera réplica. Hay aquí una decisión clara:
honrar la tradición, pero con el pulso contemporáneo que exige el público
actual.
El escenario
se llena de vida con un elenco que combina experiencia y frescura. Miguel Ángel
Rodríguez aporta humanidad y presencia a ese millonario que, más que rescatar a
una niña, termina siendo rescatado por ella. Julieta Nair Calvo despliega
carisma, musicalidad y una precisión escénica que la vuelve magnética. Y Lizy
Tagliani —en un rol que exige timing, comicidad y una cuota de oscuridad—
sorprende con una construcción potente y muy personal. �
En el centro
de todo, claro, está Annie —esa huérfana que encarna la esperanza en estado
puro—, interpretada por una joven revelación (Emma García Torrecilla, como la
nombrás, en esa delicada frontera entre lo infantil y lo profesional). Su
presencia no sólo sostiene la obra: la ilumina.
La historia
sigue siendo la misma, y eso es parte de su fuerza: una niña abandonada en un
orfanato hostil que, por un giro del destino, llega a la casa de un poderoso
empresario. Pero lo que podría ser un cuento ingenuo se vuelve, en escena, un
relato sobre la dignidad, la ternura y la posibilidad de cambiar el rumbo de
una vida —o de varias—.
La puesta es,
sin duda, uno de los grandes aciertos. La escenografía construye climas con
fluidez cinematográfica, y el diseño de luces acompaña cada transición
emocional con sensibilidad. Hay momentos de gran despliegue coreográfico, pero
también pequeños instantes íntimos donde la obra respira y se vuelve
profundamente conmovedora.
Y sin
embargo, inevitablemente, aparece la memoria. Aquella Annie 1982 Buenos Aires
—la primera gran adaptación local de este clásico— sigue siendo un faro. No
desde la comparación injusta, sino desde el recuerdo de un momento fundacional:
cuando el musical, como género, encontró en Argentina una forma de decir “aquí
también”.
Lo
interesante es que esta versión 2026 no queda a la sombra de ese pasado. Por el
contrario: dialoga con él. Hay algo en el aire —quizás en el contexto social,
quizás en la necesidad de creer en un “mañana” mejor— que vuelve a hacer de
Annie una obra necesaria.
Porque sí: en
tiempos donde la realidad muchas veces golpea, escuchar “Tomorrow” no es un
gesto naïf. Es casi un acto político.
Ir a ver
Annie hoy en Corrientes no es sólo asistir a un espectáculo bien hecho. Es
volver a conectarse con esa emoción primaria del teatro: la de salir un poco
mejores de lo que entramos.
Y eso, en
estos tiempos, no es poco.
Meche Martínez
Staff y Elenco Principal - Annie
Argentina 2026
- Annie: Emma García Torrecilla, Paloma Leila
Coso Ferro y Loana Muriel Martínez (alternando).
- Miss Hannigan: Lizy Tagliani.
- Oliver Warbucks: Miguel Ángel Rodríguez.
- Grace Farrell: Julieta Nair Calvo.
- El Gallo Hannigan: Gustavo Monje.
- Lila: Ivanna
Rossi.
- Producción: Gustavo Yankelevich y Nicolás
Vázquez (RGB).
- Dirección: Mariano
Demaría.
- Teatro: Teatro Broadway (Av. Corrientes
1155, CABA).
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