CASUAL: CUANDO UN CELULAR ABRE LA PUERTA A TODOS LOS SECRETOS
Hay algo
profundamente contemporáneo en Casual: descubrir que, muchas veces,
conocemos a nuestros amigos mucho menos de lo que creemos. La comedia de Federico
Viescas, dirigida por Pablo Fábregas, llegó al Multiteatro con una
premisa tan disparatada como efectiva: Leticia sufre un accidente y queda en
coma, y sus amigos, mientras esperan noticias, cometen la pequeña —y
peligrosísima— imprudencia de revisar su celular.
Y entonces
aparece Casual, una aplicación de citas que revela una vida secreta: 58
encuentros, un embarazo inesperado y una pregunta capaz de desatar el caos: ¿quién
es el padre?
A partir de
allí, la obra se convierte en una maquinaria de enredos, secretos, sospechas y
situaciones delirantes, pero detrás de la risa aparece algo mucho más
interesante: cuánto creemos conocer a quienes queremos y cuánto de nosotros
mismos proyectamos sobre ellos.
Diego
Gentile se adueña de
la escena con una enorme capacidad para construir humor desde la incomodidad,
los silencios y las reacciones. Carlos Belloso aporta esa potencia
escénica inconfundible, capaz de llevar cada situación al límite sin perder
humanidad. Y Claudio Martínez Bel vuelve a demostrar por qué es uno de
esos actores que pueden convertir una mirada, un gesto o una pausa en un
acontecimiento teatral.
Casual funciona porque no pretende solamente hacer reír:
juega con nuestros prejuicios, con las apariencias y con esa necesidad tan
humana de poner etiquetas donde la vida insiste en ser mucho más compleja.
Una comedia
ágil, disparatada y absolutamente actual, donde un celular se transforma en
caja de Pandora y entre carcajadas, queda flotando una certeza: todos
tenemos una vida que los demás no conocen.
Meche Martínez
