miércoles, 21 de enero de 2026

Los días perfectos

 


Hay actores que no se interpretan: se habitan. Leonardo Sbaraglia pertenece a esa estirpe. Leo es Leo, es nuestro, y su trazo escénico ya dialoga —sin estridencias y con absoluta legitimidad— con los nombres mayores de nuestra historia teatral: Alfredo Alcón, Pepe Soriano, Héctor Alterio. Que sea tan argentino, tan de acá, tan profundamente reconocible en su decir y en su silencio, nos conmueve y nos reúne.

“Los días perfectos”, basada en la novela de Jacobo Bergareche, es la gran excusa —bendita excusa— para volver a encontrarnos con él en el escenario del Teatro Nacional Cervantes, ese templo laico donde la palabra adquiere densidad histórica. Con producción del propio teatro y la solvencia de quienes conocen el pulso de esa casa, la obra logra algo infrecuente: que el texto respire, que la dirección se haga sentir sin imponerse y que el actor sea el centro magnético de la experiencia teatral.

En ese clima de sobriedad inteligente, Sbaraglia construye un personaje que no declama emociones: las deja caer, como quien no puede evitar decir lo que duele.

La trama es, en apariencia, simple y por eso mismo devastadora: amor y desamor, deseo y pérdida, la conciencia de lo irreversible. Pero “Los días perfectos” no narra una historia; nos invita a detenernos. A pensar en aquello que no vuelve, en lo que elegimos y en lo que dejamos pasar. Es un paisaje íntimo, casi suspendido en el tiempo, donde los deseos están en movimiento, las inseguridades se exhiben sin pudor y los miedos del narrador quedan al alcance de la mano, como si el escenario fuera también el interior de nuestra propia cabeza.

Hay algo profundamente teatral en esta propuesta: la transmutación de la literatura en cuerpo, en voz, en respiración compartida. El texto —ya de por sí sublime— en boca de Sbaraglia se potencia porque él sabe cómo volverlo único, irrepetible, vivo. Cada función es un acto de entrega que el público agradece con aplausos de pie, noche tras noche, como un ritual necesario.

En este enero porteño, “Los días perfectos” se erige como la obra destacada de la temporada: una experiencia sensible, madura, profundamente humana. Teatro del que no busca deslumbrar, sino permanecer. Teatro que, cuando cae el telón, sigue hablando en nosotros. ¡Excelente! (Meche Martínez)

 

Sobre textos de: Jacobo Bergareche

Adaptación: Daniel Veronese

Intérpretes: Leonardo Sbaraglia

Escenografía: Alberto Negrín

Iluminación: Ariel Ponce

Producción De Video: Nicolás Matias Marino

Musicalización: Daniel Veronese

Video: Alberto Negrín

Proyecciones: Alberto Negrín

Asesoramiento artístico: Maria Figueras

Asistencia de dirección: Toía  BéhèranVanesa CampaniniMatías López StordeurMónica Quevedo

Producción ejecutiva: Chiara Alessi

Productor Del Tnc: Santiago Carranza

Dirección: Daniel Veronese

TEATRO NACIONAL CERVANTES
Libertad 815 
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4816-4224
Web: 
http://www.teatrocervantes.gob.ar/
Entradas desde: $ 20.000,00 - Domingo, Miércoles, Jueves, Viernes y Sábado - 21:00 hs - Hasta el 01/02/2026

 

 

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