Las que
gritan no es solo
una comedia: es un grito contenido que finalmente encuentra su cauce. Un grito
que nace del cuerpo, de la memoria, de los silencios heredados y de las
palabras que nunca se dijeron a tiempo.
Tres
hermanas llegan a la adultez cargando frustraciones, heridas antiguas y una
historia familiar marcada por lo no dicho. La madre —motor inesperado de la
trama— decide convocarlas a pasar un fin de semana juntas. Ese gesto, que
parece mínimo, funciona como una bomba emocional: nada volverá a ser igual
después de ese encuentro.
La obra,
adaptación de la pieza española escrita por Antonio Rincón-Cano y José María
del Castillo, se mueve con soltura entre lo absurdo, lo surrealista y lo
profundamente humano. La vida aparece allí como es: imprevisible, a veces
despiadada, otras veces ridícula, pero siempre atravesada por el humor como
mecanismo de defensa y, también, de sanación.
Las
actuaciones son uno de los grandes pilares de Las que gritan. Julia
Zenko, Laura Novoa y Eugenia Guerty construyen personajes potentes,
reconocibles, llenos de matices. Guerty —siempre tan brillante— maneja el ritmo
de la comedia con precisión, logrando que la risa conviva con el dolor sin caer
jamás en la superficialidad. Karina Piñeiro sorprende gratamente, aportando
frescura y una sensibilidad que equilibra el universo emocional de la obra.
Manuel
González Gil lo define con claridad: “Con hilarante tono de comedia, estas
cuatro mujeres buscarán reflejar la realidad que las atormenta y las
atemoriza”. Y esa realidad, como en la vida misma, se vuelve descontrolada,
divertida, mística y profundamente imprevisible. La obra se permite esos
desbordes, esos excesos, porque entiende que sanar vínculos familiares no es un
proceso prolijo ni lineal: es caótico, intenso y, muchas veces, incómodo.
Las que
gritan habla de la
liberación femenina, pero no desde el discurso explícito, sino desde el cuerpo,
desde el hartazgo, desde la necesidad urgente de romper mandatos y animarse a
decir. Gritar, en este caso, no es violencia: es supervivencia. Es ponerle voz
a lo que durante años fue callado.
Se presenta
los sábados a las 23:00 h y los domingos a las 21:00 h en el Teatro
Metropolitan.
Una obra hermosa, honesta y necesaria. De esas que invitan a aplaudir con
ganas, pero también a salir del teatro pensando en nuestra propia historia
familiar, en nuestras hermanas —reales o simbólicas— y en todo lo que todavía
nos falta decir. (Meche Martinez)
Dirección
general: Manuel González Gil
Dirección musical: Martín Bianchedi
Autores: José María del Castillo – Antonio Rincón Cano
Versión: Manuel González Gil y Sofía González Gil
Elenco: Julia Zenko, Laura Novoa, Eugenia Guerty y Karina Piñeiro
Asistencia de Dirección: Elis García
Diseño de Escenografía: Lucila Rojo/ Agustina Filipina
Diseño de Vestuario: Romina Giangreco
Diseño de Iluminación: Manuel González Gil
Diseño gráfico: Claudio Díaz
Coreografía: Rubén Cuello
Prensa: SMW asesores de prensa
Producción general: Karina Piñeiro y Sebastián Aldao
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