jueves, 15 de enero de 2026

Las que gritan

 

Las que gritan no es solo una comedia: es un grito contenido que finalmente encuentra su cauce. Un grito que nace del cuerpo, de la memoria, de los silencios heredados y de las palabras que nunca se dijeron a tiempo.

Tres hermanas llegan a la adultez cargando frustraciones, heridas antiguas y una historia familiar marcada por lo no dicho. La madre —motor inesperado de la trama— decide convocarlas a pasar un fin de semana juntas. Ese gesto, que parece mínimo, funciona como una bomba emocional: nada volverá a ser igual después de ese encuentro.

La obra, adaptación de la pieza española escrita por Antonio Rincón-Cano y José María del Castillo, se mueve con soltura entre lo absurdo, lo surrealista y lo profundamente humano. La vida aparece allí como es: imprevisible, a veces despiadada, otras veces ridícula, pero siempre atravesada por el humor como mecanismo de defensa y, también, de sanación.

Las actuaciones son uno de los grandes pilares de Las que gritan. Julia Zenko, Laura Novoa y Eugenia Guerty construyen personajes potentes, reconocibles, llenos de matices. Guerty —siempre tan brillante— maneja el ritmo de la comedia con precisión, logrando que la risa conviva con el dolor sin caer jamás en la superficialidad. Karina Piñeiro sorprende gratamente, aportando frescura y una sensibilidad que equilibra el universo emocional de la obra.

Manuel González Gil lo define con claridad: “Con hilarante tono de comedia, estas cuatro mujeres buscarán reflejar la realidad que las atormenta y las atemoriza”. Y esa realidad, como en la vida misma, se vuelve descontrolada, divertida, mística y profundamente imprevisible. La obra se permite esos desbordes, esos excesos, porque entiende que sanar vínculos familiares no es un proceso prolijo ni lineal: es caótico, intenso y, muchas veces, incómodo.

Las que gritan habla de la liberación femenina, pero no desde el discurso explícito, sino desde el cuerpo, desde el hartazgo, desde la necesidad urgente de romper mandatos y animarse a decir. Gritar, en este caso, no es violencia: es supervivencia. Es ponerle voz a lo que durante años fue callado.

Se presenta los sábados a las 23:00 h y los domingos a las 21:00 h en el Teatro Metropolitan.
Una obra hermosa, honesta y necesaria. De esas que invitan a aplaudir con ganas, pero también a salir del teatro pensando en nuestra propia historia familiar, en nuestras hermanas —reales o simbólicas— y en todo lo que todavía nos falta decir.
(Meche Martinez)

Dirección general: Manuel González Gil
Dirección musical: Martín Bianchedi
Autores: José María del Castillo – Antonio Rincón Cano
Versión: Manuel González Gil y Sofía González Gil
Elenco: Julia Zenko, Laura Novoa, Eugenia Guerty y Karina Piñeiro
Asistencia de Dirección: Elis García
Diseño de Escenografía: Lucila Rojo/ Agustina Filipina
Diseño de Vestuario: Romina Giangreco
Diseño de Iluminación: Manuel González Gil
Diseño gráfico: Claudio Díaz
Coreografía: Rubén Cuello
Prensa: SMW asesores de prensa
Producción general: Karina Piñeiro y Sebastián Aldao

 

 



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