Hay obras que no solo cuentan una historia: la rescatan del olvido. Violeta no se hunde pertenece a ese linaje. Desde una premisa que podría caer en el registro meramente biográfico, la propuesta se eleva hacia una experiencia escénica profundamente sensible, donde la memoria se corporiza y la historia íntima adquiere espesor colectivo.
La dramaturgia de Hernán Cuevas construye un tejido
narrativo que evita el golpe bajo y apuesta, en cambio, a una poética de la
resistencia. Violeta —enfermera, mujer trabajadora, testigo de tragedias
marítimas que marcaron el siglo XX— no es presentada como heroína monumental,
sino como una figura humana, atravesada por el dolor, la persistencia y una
dignidad que nunca se quiebra. Ese corrimiento del relato épico hacia lo íntimo
es, quizás, uno de los mayores aciertos de la obra.
En escena, el trabajo actoral es sólido y
comprometido. Silvia Balcells Bigatti, Sol Elek, Mariana Litvin, Andreina
Petriella y Gabriel Schapiro sostienen con precisión las distintas capas
temporales del relato, logrando que Violeta se multiplique sin perder nunca su
identidad. Hay un trabajo coral que se percibe orgánico, donde cada intérprete
aporta matices sin desdibujar el eje central.
La escenografía de La Compañía Del Grito acompaña con
inteligencia: sin grandilocuencias, construye un espacio versátil que sugiere
más de lo que muestra, habilitando la imaginación del espectador y reforzando
la idea de tránsito —de vida, de tiempo, de memoria. En paralelo, el lenguaje
musical de Heber Wink y Adrián Yannattone no funciona como mero acompañamiento,
sino como una capa narrativa que subraya emociones y tensiones, aportando una
identidad sonora singular.
El hecho de que la obra se desarrolle “a la gorra” en
Teatro La Carpintería no es un dato menor: hay en esta decisión una coherencia
con el espíritu de la pieza, que pone en valor historias invisibilizadas y
acerca el teatro a una experiencia más democrática y cercana.
Violeta no se hunde es, en definitiva,
un homenaje necesario. No solo a una mujer, sino a todas aquellas vidas que
atravesaron la historia sin quedar inscriptas en los grandes relatos oficiales.
La obra logra lo más difícil: emociona sin manipular, conmueve sin exagerar, y
deja una huella que persiste más allá de la función.
Meche Martínez
Actúan: Silvia
Balcells Bigatti, Sol
Elek, Mariana
Litvin, Andreina
Petriella, Gabriel
Schapiro
Diseño de
vestuario: Melanie
Mora
Diseño de
utileria: La
Compañía Del Grito
Diseño de
escenografía: La
Compañía Del Grito
Realización de
vestuario: Melanie
Mora
Música En Vivo: Heber
Wink, Adrián
Yannattone
Diseño De
Iluminación: Manuel
Mazza
Asistencia de
dirección: Tamara
Pizzi
Producción
ejecutiva: Guido
Inaui Vega
LA
CARPINTERÍA
Jean Jaures 858
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Viernes - 20:00 hs - Hasta el 10/04/2026
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