En Escruchantes A.T.R. hay algo entrañable que late desde su origen: una escritura nacida en taller, donde la experimentación no teme al exceso y donde el disparate se vuelve lenguaje legítimo. Ese pulso colectivo se percibe en cada escena, como si la obra conservara la frescura de lo que aún se está descubriendo.
Con dramaturgia de Sonia Novello y Marcelo Valerga, el
material abraza el espíritu del sainete criollo para traerlo al presente con un
gesto lúdico: hay barrio, hay códigos, hay melodrama, pero también hay
freestyle como campo de batalla simbólico, donde la palabra intenta, acaso,
salvar lo que la violencia amenaza.
Inspirada en Alberto Vaccarezza, esta versión libre no
busca reverencia sino diálogo. Y en ese cruce aparece lo más valioso: una
mirada amorosa sobre una realidad social compleja, narrada con humor, con
ternura y con ese desparpajo que permite reír sin negar el trasfondo.
La dirección de Valerga sostiene un ritmo vital, casi
urgente, donde los cuerpos y las voces construyen una comunidad en escena. Hay
algo de promesa en este primer trabajo de Valerga, pero también de presente:
una obra que ya encuentra su identidad en el riesgo, en el juego y en el
afecto.
Porque en definitiva, entre escruches, rimas y
heridas, lo que persiste —como un eco— es el amor.
Meche Martinez
Dramaturgia: Sonia
Novello, Marcelo
Valerga
Actúan: Ezequiel
Baquero, Martín
López Lacci, Agustín
Peralta Pando, Julia
Pérez Ortego, Camila
Robles
Diseño sonoro: Marcelo
Valerga
Fotografía: Eloy
Rodriguez Tale
Supervisión: Alfredo
Allende, Mariano
Caligaris
Dirección
general: Marcelo Valerga

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