Hay obras que no piden permiso. Suavecita irrumpe en la calle Corrientes como un acto de justicia poética: una pieza nacida en el circuito independiente que hoy ocupa el Teatro Metropolitan sin perder filo, rareza ni potencia. Que una obra así llegue a esta sala no es casualidad ni concesión: es necesidad. Necesidad de ser vista, escuchada, comentada. Necesidad de público.
Suavecita funda un mito. Uno nuevo, marginal, incómodo y
profundamente contemporáneo. En un hospital —territorio del control, la
ciencia, el diagnóstico— el rumor corre por detrás, como corren siempre las
historias que no entran en el expediente. Allí aparece ella, Suavecita, y con
ella un relato que mezcla erotismo, ciencia ficción y misterio, sin pedir
disculpas por ese cruce. Al contrario: lo vuelve lenguaje.
El texto y la
dirección son brillantes en su precisión y en su riesgo. Hay una dramaturgia
que sabe dosificar la información, que confía en la inteligencia del espectador
y que construye un clima donde lo fantástico no niega lo real, sino que lo
amplifica. La fantasía no es evasión: es revelación. Lo que se cuenta es un
don, sí, pero también una condena, una diferencia, una pregunta sobre el
cuerpo, el deseo y el poder de lo que no puede ser nombrado fácilmente.
Y en el centro de
todo, sosteniéndolo todo, está Camila Peralta. Su actuación es, sin
exageración, sublime. Hay algo hipnótico en su presencia escénica: una entrega
absoluta, una corporalidad que narra incluso cuando calla. Camila no interpreta
a Suavecita; la encarna, la deja pasar por el cuerpo con una verdad que
conmueve y perturba. Cada gesto, cada inflexión, cada silencio construye un
personaje que se vuelve inolvidable.
Ver a Camila
Peralta en este escenario es motivo de orgullo. No solo por su talento
—evidente, contundente— sino por lo que representa: una actriz formada en la
escena independiente que llega a Corrientes sin domesticar su potencia. Su
trabajo es el corazón palpitante de la obra, el lugar donde el mito se vuelve
carne.
Suavecita no explica: sugiere. No tranquiliza: inquieta. Y en
tiempos donde muchas propuestas buscan agradar, esta obra elige incomodar con
belleza. Que esté hoy en el Teatro Metropolitan es una celebración y una
advertencia: el teatro independiente no es un género menor, es muchas veces el
lugar donde lo nuevo nace. Una actuación inolvidable y un mito que acaba de
empezar. (Meche Martínez)
Contenidos Digitales: Boria Audiovisuales
Diseño de maquillaje: Adam Efron
Diseño de luces: Fernando Chacoma
Diseño gráfico: Karina Hernandez
Asistencia de dirección: Camila Miranda
Producción ejecutiva: Alejandra Menalled
Producción general: Nün Teatro Bar
Supervisión dramatúrgica: Ignacio Bartolone
Dirección de arte: Uriel Cistaro
- Este espectáculo formó parte del evento: aHora. Buenos Aires
- Este espectáculo formó parte del evento: 8vo FESTIVAL
de TEATRO LLEGÁS
TEATRO METROPOLITAN
SURA
Av. Corrientes 1343
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 52363000
Web: http://www.teatrometropolitan.ar/
Jueves - 22:15 hs - Del 05/02/2026 al 19/02/2026
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