miércoles, 11 de febrero de 2026

Astor, Piazzolla Eterno

 

 

Hay rituales que una guarda durante años como una promesa íntima. Conocer el Teatro Colón era, para mí, uno de ellos. No bastaba con entrar: había que hacerlo con el corazón dispuesto. Vestirse hermoso, perfumarse, mirarse al espejo y sentir que una también pertenece a esa ceremonia cultural que el Colón impone y regala. Si ese bautismo iba a suceder, qué mejor que de la mano de Emiliano Dionisi, con un homenaje a Astor Piazzolla.

Así llegué a “Astor, Piazzolla Eterno”, y lo que encontré no fue sólo un espectáculo: fue una experiencia estética total, una celebración amorosa y profundamente argentina.

El Colón, con su acústica perfecta y su arquitectura que respira historia, se transformó en el escenario ideal para ese cruce delicado entre realidad, música y sueño que propone la obra. Dionisi no presenta un concierto ilustrado ni una biografía lineal: construye un viaje al inconsciente de Piazzolla. A su pulso creativo, su contradicción, su fuego. Allí donde el artista se vuelve carne y a la vez mito.

La dramaturgia y la puesta en escena revelan una inteligencia sensible. Hay una comprensión profunda del legado piazzolliano, pero también una osadía poética para resignificarlo. Dionisi tiene esa rara virtud: crear desde el amor. Y cuando el arte nace de ese lugar, sucede lo inevitable: todo vibra, todo respira, todo emociona. ¿Será por eso que le sale tan bien? Porque no hay cálculo frío; hay entrega.

En escena, la música es columna vertebral y latido. La orquesta en vivo —con la dirección y música de Nicolás Guerschberg— es un acontecimiento en sí misma. Se aplaude de pie a Lucio Balduini, Daniel Falasca, Serdar Geldirmurado, Alejandro y Nicolás Guerschberg, Francisco Huici, Paula Pomeraniec y Sara Ryan. Cada nota no sólo suena: atraviesa. La acústica del Colón hace lo suyo, claro, pero hay algo más: una comunión absoluta entre músicos y material. Piazzolla vuelve a ser presente.

Y qué decir de los cuerpos. Alejandro Andrián y Victoria Galoto bailan y la descosen. El tango deja de ser postal para convertirse en tensión, deseo, ruptura. El movimiento dialoga con la música como si ambos hubieran nacido juntos. Hay potencia, hay riesgo, hay una fisicalidad que electriza.

El elenco vocal y actoral —Natalia Cociuffo, Federico Llambí, Belén Pasqualini, Rodrigo Pedreira, Nacho Pérez Cortés y Alejandra Perlusky— sostienen con talento y presencia una narrativa que exige versatilidad y verdad. Cantan, actúan, encarnan. No ilustran a Piazzolla: lo atraviesan. Cada intervención suma una capa más a ese retrato emocional que la obra va componiendo.

La excelencia también se percibe en los detalles: la escenografía de Tato Fernández aporta lujo y profundidad visual; el vestuario de Jorge López es elegante y preciso; la producción del Teatro Colón junto a RGB Entertainment confirma que cuando las grandes instituciones apuestan al talento genuino, el resultado es memorable.

Pero en el centro está Dionisi. Autoría, puesta en escena y dirección confluyen en una mirada clara y generosa. Él sigue construyendo arte y teatro desde el amor, expandiendo los límites de lo posible, demostrando que la tradición no es un museo sino un territorio vivo. En el Colón —ese templo que impone respeto— logró algo difícil: hacerlo latir contemporáneo.

“Astor, Piazzolla Eterno” no es sólo un homenaje. Es una reafirmación de identidad cultural. Es recordar que Piazzolla emocionó, emociona y emocionará al mundo porque tocó una fibra esencial del ADN argentino. Es confirmar que hoy tenemos creadores capaces de dialogar con esa herencia sin achicarse.

Salí del teatro con el corazón expandido. Con la sensación de haber asistido a algo irrepetible. Con la certeza de que el deseo cumplido —conocer el Colón así, de esta manera— fue un regalo inmenso.

Sí: “Astor, Piazzolla Eterno” es el espectáculo del año en nuestro amado Teatro Colón. Cuando el arte alcanza esta altura, lo único que queda es agradecer de pie. (Meche Martínez) 

 

Autoría: Emiliano Dionisi

Orquesta: Lucio BalduiniDaniel FalascaSerdar GeldirmuradoAlejandro GuerschbergNicolás GuerschbergFrancisco HuiciPaula PomeraniecSara Ryan

Intérpretes: Natalia CociuffoFederico LLambíBelen PasqualiniRodrigo PedreiraNacho Pérez CortésAlejandra Perlusky

Bailarines: Alejandro AndriánVictoria Galoto

Diseño de vestuario: Jorge Lopez

Diseño de escenografía: Tato Fernandez

Diseño De Sonido: Rodrigo Perret LavecchiaJuan Pablo Recio

Visuales: Tato Fernandez

Microfonista: Abril Bebchuk

Stage Manager: Alejandro Pellegrino

Operación de luces: Santiago Cámara

Operación de sonido: Hernán Altamirano

Operación de video: Agustín García

Diseño De Iluminación: Santiago CámaraMariano Demaría

Comunicación: Vanesa Bafaro

Diseño gráfico: Lucila Gejtman

Asistencia coreográfica: Cesar Peral

Asistencia de vestuario: Analia Morales

Asistencia técnica: Alejandro Pellegrino

Asistencia de dirección: Carolina Basaldúa

Arreglos corales: Francisco Martínez Castro

Prensa: Vanesa BafaroJuan Gutiérrez Arana

Arreglos musicales: Nicolás Guerschberg

Producción ejecutiva: Natalia Perez Vische

Producción general: Teatro ColónRgb Entertainment

Supervisión De Producción: Alan Gejtman

Dirección de Producción: Matías Baraviera

Diseño de coreografia: Soledad Buss

Puesta en escena: Emiliano Dionisi

Dirección musical: Nicolás Guerschberg

Dirección técnica: Paz Zavaleta

Dirección De Orquesta: Nicolás Guerschberg

Dirección artística: Tato Fernandez

Dirección: Emiliano Dionisi

TEATRO COLÓN
Cerrito 618 - CP 1010 

Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: (54-11) 4378-7100
Web: 
http://www.teatrocolon.org.ar
Domingo - 18:00 hs - Hasta el 28/02/2026
Martes, Miércoles, Jueves y Viernes - 21:30 hs - Hasta el 28/02/2026

Sábado - 20:30 hs - Hasta el 28/02/2026

 


 

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