En Pedazo de mí, la dramaturgia de Inés Garland y la dirección de Augusto Pérez confluyen en una pieza de altísima densidad emocional, donde la palabra es un territorio escarpado y la memoria, un campo de batalla. Luz Palazón se entrega a una interpretación arrolladora, desgranando la vida de una mujer atrapada en el instante que la condena.
La puesta en
escena es minimalista, pero cada gesto y cada pausa están cargados de una
fuerza demoledora. El trabajo de Palazón es un prodigio de matices: su cuerpo y
su voz son el reflejo de una herida abierta, de un relato que se construye con
lo que se recuerda y con lo que, tal vez, se ha decidido olvidar. En este
monólogo feroz, la protagonista selecciona y ordena sus recuerdos, buscando
narrar aquello que durante demasiado tiempo ha sido silenciado.
El texto de
Garland, adaptado de su cuento homónimo en Con la espada de mi boca
(Alfaguara, 2019), es un golpe certero. Su escritura tiene el filo de un
cuchillo y el pulso de un lamento contenido. En escena, esta historia de dolor
y encierro se convierte en una suerte de Medea contemporánea, una mujer que
podría haber sido noticia en cualquier noticiero, en cualquier caso policial.
En su tragedia conviven el horror y la compasión en una contradicción
perturbadora.
La trama de Pedazo
de mí parece resonar con un caso real que estremeció a la opinión pública:
en abril de 2012, una mujer brasileña, Adriana Cruz, de 42 años, mató a su hijo
Martín Vázquez, de 6 años, en su casa del country San Eliseo, en San Vicente.
Días después, se suicidó ahorcándose en el baño del penal de Melchor Romero. La
obra no es una recreación literal de este hecho, pero la conexión es
inquietante, como si la ficción tomara prestados los ecos de una historia que
aún persiste en la memoria colectiva.
La dirección de
Augusto Pérez opta por una puesta austera que resalta el trabajo actoral. No
hay artificios ni distracciones: el foco está en la intensidad de la palabra y
en la verdad que Palazón despliega con una entrega absoluta. Su interpretación
no solo conmueve, sino que golpea, desarma y deja en el espectador un eco
difícil de acallar.
Pedazo de mí no es una obra fácil de transitar, pero sí una de
esas experiencias teatrales que quedan marcadas en la piel. Una obra que, como
su protagonista, encuentra su catarsis en el desgarro. ¡Muy buena propuesta! (Meche
Martinez)
Diseño de vestuario: Augusto Pérez
Diseño de escenografía: Augusto Pérez
Diseño De Sonido: Pablo Crespo
Operación de luces: Víctor Chacón
Operación de sonido: Valentina Carvajal
Diseño De Iluminación: Matías Sendón
Asistencia de dirección: Julieta Niguyen
Preparador Vocal: Osvaldo Palau
EL CAMARÍN DE LAS MUSAS
Mario Bravo 960 Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Teléfonos: 4862-0655
Web: http://www.elcamarindelasmusas.com
Entrada: $ 14.000,00 - Sábado - 22:00 hs - Del 01/03/2025 al 26/04/2025
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